Archivo mensual: abril 2013

Unos trajes de flamenca.

Si un representante público mete la mano donde no debe, lo suyo es que lo aparten de “lo público” para que no lo vuelva a hacer y que el juez, en su caso, determine las consecuencias. Si éste es el caso, que así sea. Sin embargo, vengo pensando varias cosas desde que esto ha ocurrido.

Todo salta cuando el ABC publica un presunto hecho delictivo que precipita la dimisión de la hasta la fecha portavoz del cada día más exiguo grupo socialista. En primer lugar ¿quién ocupará ahora su puesto? Porque una cosa es que deje su acta de concejal y otro que se vaya del partido o de su dirección. Una bancada más que esquilmada por las renuncias corre el riesgo de desaparecer, a causa de la irresponsable espantada de su desaparecido cabeza de filas, hace entrever un largo tránsito por el desierto de esta formación política en Los Palacios. Pero esto no es lo principal, sino dos hechos:

Que Susana Díaz la defenestre porque ha visto “algo raro” me suena mucho más a que alguien le tenía preparada por la espalda una daga afilada embadurnada en el veneno de la venganza. Porque a muchos no se les escapa que existen determinadas personas que no toleran que se les lleve la contraria y muchos menos que se les encare. Eso se paga. A mí me parece que Chari lo ha pagado y que el anterior alcalde está ahora disfrutando de esas mieles frías, tan terribles por su dimensión cainita. A la par de torpe y casi suicida por cortar los puentes que le unen a algo.

Chari, después de traicionar a sus bases, se metió ella solita, posiblemente sin medir adecuadamente las dimensiones de sus actos, en la boca del lobo. Todo ello fundamentado en ese aparente doble rasero y medias mentiras para justificar algo que tiene otra razón de ser: si el cese fuese por esas “cosas raras”, algunos deberían haber sido deportados ya a Nueva Zelanda teniendo en cuenta la situación en la que han dejado las arcas municipales. En definitiva, un cese sospechoso de ser fruto de venganzas internas.

Pero está la otra vertiente. Todas las imágenes emitidas por los medios de comunicación nacionales sobre el caso son exclusivas de la televisión local que, hasta que se haga un estudio de medios fiable, no ve ni el tato (porcentualmente hablando, claro). Salvo programas específicos, como los plenos, quiero creer que nadie graba los informativos ni otros programas sin un interés especial por alguno de ellos. Por tanto ¿cómo llegan las imágenes concretas a los medios de comunicación nacionales? Porque es evidente que se ha realizado una selección de ellas, aquellas en las que Chari Ayala va vestida de flamenca. Eso supone una dirección, una búsqueda… una intención en definitiva que no puede ser al azar. Puede que la televisión local tengan indexadas en su correspondiente base de datos y la búsqueda pueda realizarse más o menos rápida. También puede que alguien, un periodista, haya presentado ante ese medio una solicitud de búsqueda más o menos concreta. Pero, en mi opinión y hasta que alguien me demuestre lo contrario, esto ha sido una (magistral, lo admito, aunque no muy limpia) jugada del gobierno actual para terminar de cargarse al único partido que podría hacerle sombra en unas futuras elecciones (tal como está la situación ahora mismo y si no cambia mucho).

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